En la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Torreón, Coahuila, se encuentra un mural monumental que enmarca el templo y es obra del pintor michoacano Pedro Cruz. Según el padre René Pérez Díaz, misionero claretiano y actualmente párroco de la parroquia, el mural fue pintado en la década de 1960 como parte de la remodelación del templo.
El padre Pérez Díaz destacó que el mural es una obra de arte que requiere un cuidado y mantenimiento constantes. "Se le da un aseo regular, no la tenemos protegida con algo especial, pero hay una limpieza del polvo, de la telaraña, tiene un cubículo posterior donde las personas encargadas de limpiarla ingresan con escaleras y de ahí con plumeros alargados para quitarle el polvo natural que se acumula", explicó.
La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe cuenta con más de 20 imágenes distintas, aparte del mural de la Morenita del Tepeyac. Sin embargo, el mural de la Virgen de Guadalupe es el que resalta y es considerado el más importante.
Por otra parte, en la Catedral de Santa María de Guadalupe en Gómez Palacio, Durango, se encuentra una imagen de la Virgen de Guadalupe que fue creada por un pintor coahuilense en 1920. Según el padre José Alejandro Lugo González, párroco y rector de la catedral, la imagen es una de las más antiguas y valiosas de la diócesis.
El padre Lugo destacó que la conservación de la imagen es un proceso constante y que se le da un mantenimiento permanente. "Y pues ahí se le venera y está engalanada como nuestra madre santísima, está permanentemente bajo su resguardo y cuidado", explicó.
La catedral cuenta con un equipo de limpieza que se encarga de darle mantenimiento de manera permanente. Sin embargo, el padre Lugo destacó que lo más importante no es tanto la imagen como tal, sino lo que representa y la fe de los fieles que vienen a visitarla.
Para finalizar, el padre Lugo brindó un mensaje a los guadalupanos, invitándolos a que su devoción no se limite a manifestaciones externas, sino que sea una expresión de lo interior que traen de su fe. "Que de nada nos serviría peregrinar, hacerle reliquias, comida, traerle flores, si no cambia nuestro corazón, si no nos hermanamos unos con otros, si no vivimos en el amor, en la caridad", dijo.
