Fue entonces cuando trascendió la información: la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y el grupo de Homicidios de la Fiscalía de Justicia de Nuevo León realizaron un operativo sin precedentes. No se trataba de una sola acción, sino de un conjunto coordinado de diligencias.
Se confirma que al menos nueve cateos simultáneos se llevaron a cabo en distintos puntos de Linares. Una fuente cercana a la investigación, bajo condición de anonimato, reveló detalles adicionales: “Fue un operativo de gran magnitud, con un número considerable de agentes involucrados. La precisión y la sincronización eran impresionantes”.
La fuente detalló que nueve agentes del Ministerio Público lideraron las distintas acciones, cada uno con una orden judicial específica emitida por un juez. Este detalle resalta la complejidad y el meticuloso trabajo de preparación previo al operativo.
El hermetismo que rodeó la operación es comprensible, dada la naturaleza de las investigaciones. Las autoridades se mantienen reservadas sobre los objetivos y resultados de los cateos, lo que mantiene la especulación en la ciudad. Sin embargo, la magnitud del despliegue sugiere la importancia del caso.
La información oficial, por ahora, es escasa. Se espera que en los próximos días se emita un comunicado con mayores detalles. Mientras tanto, Linares sigue observando y especulando sobre el secreto que guardan las autoridades detrás de este operativo masivo.