En una entrevista exclusiva con la cadena NBC, se reveló que el 3 de noviembre de 2025 se prevé la ejecución de una operación militar estadounidense diseñada para atacar instalaciones y líderes de los cárteles de la droga en territorio mexicano. Según la fuente, el despliegue incluiría el envío de tropas y oficiales de inteligencia, cuyo entrenamiento ya habría comenzado.
El Comando Conjunto de Operaciones Especiales de EE. UU. se encargaría de la ejecución táctica, operando bajo el estatus del Título 50, que permite la realización de acciones encubiertas fuera del marco militar convencional. Se confirma la participación de agentes de la Central Intelligence Agency (CIA) y el uso de drones para la desarticulación de laboratorios de droga y el ataque a capos de los cárteles.
La administración de Donald Trump ha declarado su compromiso con un enfoque integral para enfrentar las amenazas que representan los cárteles para los ciudadanos estadounidenses. En febrero, el presidente federal designó a los cárteles como organizaciones terroristas, lo que ha intensificado la presión sobre las autoridades mexicanas.
Los funcionarios estadounidenses también enfatizaron que la operación no pretende socavar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. En cambio, la estrategia se centra en la neutralización de amenazas transnacionales, manteniendo la cooperación bilateral en la frontera común.
La operación, según los informes, se mantendría bajo un nivel de secretismo comparable al que se ha manejado en los recientes ataques a lanchas en el Caribe y las costas del Pacífico, donde la presencia de fuerzas estadounidenses ha dejado decenas de víctimas en zonas cercanas a Venezuela y Colombia.
Mientras la comunidad internacional observa la evolución de estos movimientos, la incertidumbre sobre el alcance y la efectividad de la estrategia norteamericana continúa alimentando el debate entre expertos en seguridad y diplomáticos de ambos lados del Río Bravo.