Al analizar los datos que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) ha publicado, se observa una tendencia alarmante: las llamadas de emergencia al 9‑1‑1 por acoso o hostigamiento sexual casi se han duplicado en los últimos seis años. En 2018 se registraron 6,058 reportes; para 2024, la cifra se disparó a 12,923, representando un aumento del 113 % respecto al año inicial.
El crecimiento no fue uniforme. En 2019 la cifra subió un 23,3 % a 7,470 llamadas, y en 2020 aumentó un 12,1 % más, alcanzando 8,376. 2021 y 2022 marcaron incrementos de 13,5 % y 19,1 %, respectivamente, con 9,505 y 11,323 reportes. El pico más alto se produjo en 2024, cuando las llamadas se incrementaron en 8,8 % sobre 2023 (11,879 casos).
Hasta septiembre de 2025, la red de emergencias ha recibido 9,930 llamadas de acoso. Cinco entidades federativas concentran casi la mitad de los incidentes: Ciudad de México (1,107), Chihuahua (933), Estado de México (891), Baja California (870) y Guanajuato (795). En términos de incidencia per cápita, Chihuahua lidera con 23,08 incidentes por cada 100 000 habitantes, seguido de Baja California (21,06) y Sonora (18,98).
Contrario a la tendencia general, estados como Sinaloa reportaron cero incidentes en el periodo enero‑septiembre de 2025, mientras que Campeche, Michoacán, Chiapas y Nuevo León mostraron cifras por debajo de tres incidentes por cada 100 000 habitantes. El contraste entre regiones subraya la disparidad en la percepción y en la denuncia de estas agresiones.