En el transcurso del discurso, la presidenta hizo referencia a las recomendaciones de sus asesores en materia de seguridad. Según explicó, los secretarios de la Defensa Nacional, la Marina y la Seguridad han solicitado que se refuercen las medidas de protección, pero la mandataria aseguró que la decisión de permanecer cerca de la gente no ha cambiado.
“No me va a pasar nada, y si existe alguna alerta del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre algún riesgo, tomaremos las medidas necesarias”, reiteró la presidenta, subrayando su confianza en las evaluaciones de inteligencia y la coordinación con las fuerzas de seguridad.
La presidente enfatizó su disposición a aceptar las recomendaciones de los secretarios de Seguridad, Defensa y Marina, aunque consideró que, hasta la fecha, las medidas adicionales no han sido esenciales.
Desde el salón Tesorería, la titular del Ejecutivo Federal explicó que, en caso de recibir alguna alerta de riesgo, la decisión se toma en conjunto y se buscan alternativas de desplazamiento o protecciones específicas, pero que hasta ahora no ha habido incidentes que requieran ajustes.
Además, la presidenta puntualizó que el equipo de Ayudantía que la acompaña en actos públicos no pertenece al Gabinete de Seguridad y que los vehículos de traslado suelen ser del equipo presidencial, con la Guardia Nacional a distancia cuando es necesario.
Con esta postura, la mandataria reafirma su compromiso con la transparencia y la cercanía, manteniendo la línea de que la seguridad se gestiona de forma coordinada y basada en las evaluaciones del CNI.
