Dentro de este contexto, un importante dirigente del Morena regresó a su tierra natal, Tabasco, a solo 24 horas del aniversario de 72 años del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La visita, que se realizó en la madrugada del miércoles, coincidió con la culminación de una gira por el sureste que comenzó en Culiacán y ha atravesado estados como Baja California Sur y Nayarit.
En Villahermosa, la capital estatal, el secretario de Organización reunió a los equipos territoriales del partido en una asamblea que buscó afianzar la presencia de la 4T en la región. Durante el encuentro, el dirigente enfatizó la importancia de la cohesión interna y expresó su convicción de que “los esfuerzos colectivos se traducen en resultados tangibles”. Sus palabras, difundidas en las redes sociales del partido, reflejaron la expectativa de consolidar la estructura organizativa en el estado.
Al día siguiente, el mismo mandatario se desplazó a Tuxtla Gutiérrez, donde se detuvo a conversar con líderes locales. En ese acto, destacó que “ambos estados son ejemplo de compromiso y lo demuestran en todas sus evaluaciones”, subrayando la necesidad de mantener la disciplina y la visión a largo plazo en la construcción del proyecto político.
La visita de López Beltrán a Tabasco no fue la primera vez que se reunió con su padre en la zona. El 14 de noviembre de 2024, durante la primera gira de la dirigencia de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde y Carolina Rangel, el secretario aprovechó la ocasión de su cumpleaños para expresar que el ex mandatario estaba “pleno, contento, sano, pero sobre todo, lleno de fuerzas y esperanza”. Estas declaraciones, compartidas en una asamblea informativa, fueron percibidas por muchos como un mensaje de continuidad y renovación del liderazgo.
Desde el inicio de la actual campaña nacional, el secretario de Organización ha estado recorriendo el país con el objetivo de alcanzar dos metas ambiciosas: afiliar a 10 millones de personas en el próximo año y conformar 71 500 comités seccionales. Entre las ciudades visitadas se incluyen Culiacán, La Paz, Tijuana, Gómez Palacio, Colima, Guadalajara y Tepic, cada una con su propio contexto político y social.
El recorrido, que se ha convertido en un verdadero itinerario de consolidación partidaria, no solo refuerza la presencia del Morena en los estados del norte y centro, sino que también destaca la importancia de la participación local como motor de la agenda nacional. El compromiso demostrado en cada parada muestra una clara intención de seguir construyendo la base del proyecto político que ha marcado la escena pública mexicana en los últimos años.
