Entre los ponentes se encontraba Ricardo Salinas Pliego, el magnate mexicano que controla la cadena de televisión Azteca, el grupo financiero Grupo Salinas y varias plataformas de apuestas en línea. Su aparición no pasó desapercibida: un convoy de vehículos de lujo y una cobertura mediática extensa marcaron su llegada.
Durante la jornada, el empresario se reunió en privado con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. La conversación, que se mantuvo en tono confidencial, se centró en la seguridad y la justicia como pilares fundamentales de la administración pública.
Salinas Pliego afirmó que, si asumiera el cargo de presidente de México, su prioridad número uno sería “luchar contra la criminalidad y usar toda la fuerza del Estado para restablecer el orden” y garantizar “paz a las familias mexicanas”. “Un buen gobierno debe asegurarse de que las carreteras estén seguras, las calles iluminadas y que la gente pueda trabajar sin miedo”, añadió.
El mandatario salvadoreño, conocido por su enfoque directo y su amplia experiencia en la consolidación de la seguridad ciudadana, escuchó con atención las propuestas del empresario y destacó la importancia de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Este encuentro llega en un momento de particular relevancia para Salinas Pliego, quien enfrenta una deuda fiscal de 74 mil millones de pesos con el Servicio de Administración Tributaria. La cifra, que se refiere a 32 litigios en curso, ha sido tema de conversación pública desde que la diputada Claudia Sheinbaum planteó la posibilidad de una solución dentro del marco legal.
Además, el magnate ha insinuado que una posible candidatura presidencial podría materializarse en el futuro cercano, lo que ha generado especulación en los círculos políticos y mediáticos. “Obviamente exigiendo resultados a los secretarios de Estado, como los exijo a mis colaboradores”, comentó, “un país debe manejarse como una empresa, y las excusas tienen su lugar limitado”.
Mientras la conferencia sobre criptomonedas cerró con una nota de optimismo tecnológico, la conversación entre Salinas Pliego y Bukele dejó entrever un debate más amplio sobre la gobernanza y la seguridad en México, dos temas que seguirán ocupando el centro de la agenda pública en los próximos meses.
