Entre las protestas inspiradas por una nueva generación que llama “Generación Z”, se ha organizado una segunda marcha para el jueves 20, con la intención de alzar voces sobre temas que giran en torno a la educación, la salud y la economía. La idea es dejar un espacio donde la juventud pueda manifestar su visión del futuro político del país.
En la conferencia mañanera del martes 18 en el Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un pronunciamiento que mezcla respeto institucional con el reconocimiento de los tiempos cambiantes. Señaló que, pese a la convocatoria de la marcha, el Desfile Nacional de la Revolución se llevará a cabo como de costumbre en el Zócalo: “El 20 de noviembre va a ser el desfile, como siempre se hace, y se llevará a cabo”. A la vez, destacó la importancia de honrar la presencia del ejército y sus símbolos, vinculando el día con el Plan de San Luis Madero y el despertar del pueblo mexicano para derrocar al gobierno de Porfirio Díaz.
Las palabras de la presidenta trazan una línea entre la tradición ceremonial y el presente de la ciudadanía joven, recordando que la conmemoración tiene raíces profundas que trascienden el calendario político. La meta es pactar espacios donde la memoria sea también la plataforma para nuevas demandas de participación.
