En esta coyuntura, la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reafirmado su compromiso de abordar la cuestión. Desde su toma de posesión el 1 de octubre de 2024, se ha manifestado que en su mandato se avanzará en una reforma constitucional destinada a modificar la duración semanal de la jornada laboral.
El 3 de diciembre de 2024, la presidenta puntualizó que la iniciativa, conocida como la propuesta 2549, se debatirá en el año 2025, subrayando que su implementación será progresiva y segmentada por sectores económicos. Un mes después, en noviembre, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció que presentará una propuesta concreta sobre el tema, elaborada en colaboración con sindicatos, empresarios y trabajadores.
En la conferencia de prensa, la presidenta explicó que su gobierno busca avanzar hacia las 40 horas sin que el incremento del salario mínimo se vea comprometido, enfatizando que “no son mutuamente excluyentes”. Este planteamiento se alinea con la visión de que la reducción de la jornada no deba traducirse en una reducción de ingresos.
El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, confirmó que la iniciativa será enviada al Congreso el 15 de diciembre, con la intención de iniciar el proceso legislativo lo antes posible. La propuesta contempla reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales, otorgando un día de descanso por cada cinco laborados, y requiere una reforma al artículo 123 de la Constitución, lo que implica un mayor número de votos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Con la expectativa de que la reforma pueda traer un equilibrio más saludable entre trabajo y vida personal, el debate se intensificará en las próximas semanas, mientras los actores involucrados evalúan los impactos económicos y sociales de la propuesta.