En la sesión, se abordaron varias medidas que, según los legisladores, podrían cambiar radicalmente la forma en que se regula la industria de los cigarrillos electrónicos.
Entre los puntos más destacados se encuentra la propuesta de establecer multas que podrían alcanzar los 226 mil 280 pesos, equivalentes a mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización. Además, se plantea la prohibición de la producción, distribución y enajenación de sustancias tóxicas, precursores químicos y drogas sintéticas no autorizadas, así como el uso ilícito del fentanilo.
La mayoría parlamentaria, liderada por Morena y sus aliados, sostiene que la propuesta debe ser enviada a la Mesa Directiva del Palacio de San Lázaro para su aprobación en el pleno del miércoles. La intención es cerrar el debate y ejercer la autoridad legislativa necesaria para que la propuesta quede en vigor.
En la propuesta se menciona la figura de los cigarrillos electrónicos y los vapeadores, definidos como aparatos o sistemas mecánicos, electrónicos o de cualquier tecnología que calienta, vaporiza o atomiza sustancias tóxicas, con o sin nicotina, distintas del tabaco, susceptibles de ser inhaladas por el consumidor. Según la comisión, estos dispositivos no ofrecen beneficios comprobados como herramientas para dejar de fumar.
La normativa propuesta contempla la prohibición total de la fabricación, distribución, comercialización, importación, exportación y uso de estos dispositivos en todo el territorio nacional. Asimismo, se busca incorporar mecanismos claros de inspección, control y sanción administrativa para asegurar el cumplimiento de la norma.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha documentado múltiples irregularidades en la comercialización de estos dispositivos, señalando casos de daño pulmonar agudo similares al brote de EVALI (E-cigarette or Vaping Associated Lung Injury) registrado en Estados Unidos en 2019. Los estudios citados en la propuesta, publicados en revistas como The New England Journal of Medicine, JAMA Network Open y Tobacco Control, han identificado que la inhalación de los aerosoles puede provocar disfunción pulmonar y otras alteraciones.
El seguimiento longitudinal del Population Assessment of Tabaquismo, Tobacco and Health (PATH) en Estados Unidos ha relacionado el vapeo con síntomas respiratorios crónicos, bronquitis y disminución de la capacidad pulmonar, incluso en personas jóvenes. Además, existen indicios de que el uso de productos de vapeo en adolescentes actúa como puerta de entrada hacia el consumo de tabaco combustible y otras sustancias psicoactivas.
Con la propuesta, la Comisión de Salud busca no solo frenar el uso de estos dispositivos, sino también fortalecer la protección de la salud de la población, especialmente de los jóvenes, y crear un marco regulatorio que permita la vigilancia y el control efectivo de la industria del vapeo.