Con la aprobación de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LMTR), la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) asumirá la responsabilidad de regular el registro de las 158 millones de líneas que circulan en el país. Según la nueva disposición, cualquier SIM física o eSIM que se comercialice en México y se utilice en territorio nacional deberá vincularse obligatoriamente al usuario mediante su CURP; los extranjeros deberán presentar su pasaporte.
Para los operadores, el proceso implica entregar la información de cada línea a la CRT, de modo que la identificación quede irrevocablemente asociada al número. En caso contrario, la línea quedará limitada a llamadas de emergencia, atención ciudadana y acceso al portal del operador.
El 1 de septiembre, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) lanzó un piloto con Telcel, AT&T, Bait, Telefónica y Altán Redes. El experimento, finalizado en octubre, permitió mapear la carga operativa y detectar brechas antes de la puesta en marcha masiva.
Ante la ausencia de lineamientos finales, las compañías de telefonía aún no están obligadas a registrar líneas nuevas ni existentes. La CRT mantiene en consulta pública el proyecto de lineamientos, cierre previsto el 27 de noviembre. Una vez aprobados, se proyecta que las reglas entren en vigor en enero de 2026.
En el primer trimestre después de la entrada en vigor, los mayoristas (Telcel, AT&T, Telefónica y Altán Redes) deberán instalar plataformas tecnológicas para asociar cada número a su usuario; los operadores móviles virtuales (OMV) arrendarán dichas plataformas. El proyecto estima una inyección de más de 4,053 millones de pesos, de los cuales 22 millones se destinarán al desarrollo de la plataforma y 4,031 millones a la validación de identidad.
Una vez operativas las plataformas, los operadores dispondrán de 120 días para completar la asociación de cada número con el usuario. Si el cliente no provee la CURP o el pasaporte en ese lapso, la línea será cancelada.