Los representantes agrícolas, encabezados por el agricultor Eraclio Rodríguez, expusieron un pliego de peticiones que incluyen la liberación de 200 millones de pesos que el gobierno adeuda a trabajadores, la apertura de ventanillas para registrar a productores de trigo, la reforma de la Ley de Aguas y la mejora de la seguridad en las carreteras. Al mismo tiempo, los transportistas exigieron la eliminación de los bloqueos que mantienen en carreteras y puentes fronterizos, argumentando que estos obstaculizan la circulación de mercancías y la economía nacional.
Durante la conversación, las autoridades de la Secretaría de Gobernación (Segob), representadas por el subsecretario César Yáñez, solicitaron a los grupos que retiraran los bloqueos como condición para continuar la negociación. Según el subsecretario, el uso de la fuerza no está contemplado y se mantiene la apertura a un diálogo directo con los productores de trigo en los estados.
Ambas partes sostuvieron que la falta de voluntad política impide avanzar. El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, afirmó que se desplegarán funcionarios en los estados para conversar directamente con los productores, mientras que los líderes de los transportistas y agricultores señalaron que la única respuesta concreta recibida fue la promesa de una cita con el diputado Ricardo Monreal.
Con la mesa de diálogo concluida sin acuerdos, las organizaciones anunciaron que, a partir de mañana, incrementarán la presencia en las carreteras y las fronteras norte y sur del país. Según declaraciones de los líderes, en caso de no llegar a un acuerdo, se bloquearán los accesos a la Ciudad de México y se intensificarán las movilizaciones en las principales rutas de tránsito.
Los próximos días se perfilan como un punto de inflexión en la relación entre el sector agrícola y el Estado, con la posibilidad de que las tensiones se intensifiquen en las principales arterias logísticas del país.