El documento señala que la captación se produce mediante coacción, manipulación y engaño, o bien porque el entorno familiar y social normaliza la participación en delitos. Entre las actividades más frecuentes se encuentran el narcomenudeo, el robo, el secuestro y la extorsión.
En cifras alarmantes, el estudio revela que 47 % de las víctimas de trata en México son menores, y que tres de cada cuatro son mujeres adolescentes. Además, identifica a Iztapalapa, Tláhuac, Ecatepec y Nezahualcóyotl como las zonas con mayor vulnerabilidad, donde la desigualdad y la violencia son más pronunciadas.
El análisis también destaca que la mayoría de los adolescentes procesados no reciben atención en centros especializados, violando la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, que eximen a menores de 18 años de responsabilidad penal y exigen su protección.
Para los jóvenes de la capital, la realidad se traduce en un futuro donde la esperanza se ve empañada por la ausencia de mecanismos de protección y la sombra constante de la delincuencia.