En la conferencia donde se presentó el avance del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, se destacó la importancia de la sinergia entre ambos organismos para combatir la delincuencia organizada y proteger a los ciudadanos. Este enfoque ha sido crucial tras el trágico asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, que marcó el inicio de la estrategia nacional de seguridad.
Omar García Harfuch, titular de la SSPC, resaltó que la relación con la FGR, bajo la dirección de Alejandro Gertz Manero, fue “muy buena”. Sin embargo, anticipó una mejora significativa una vez que Ernestina Godoy asuma la presidencia interina de la Fiscalía. “Con la llegada de la encargada de despacho, la licenciada Ernestina Godoy, el cuarto eje de la estrategia nacional de seguridad, buscamos fortalecer la comunicación”, afirmó.
Los cambios que Godoy ya está implementando incluyen la designación de César Oliveros a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada y el nombramiento de Héctor Elizalde como titular de la Agencia de Investigación Criminal. Ambos han trabajado estrechamente con García Harfuch en el pasado, lo que según el secretario, sienta las bases para una colaboración más efectiva.
Oliveros, quien anteriormente dirigió Planeación y Análisis de la SSPC y coordinó la investigación de delitos de alto impacto en la Ciudad de México, y Elizalde, ex subsecretario de Inteligencia e Investigación Policial, han demostrado su capacidad para integrarse con nuevas liderazgos. “Tuvimos la oportunidad de trabajar coordinadamente con Godoy cuando todos éramos funcionarios de la Ciudad de México, y también lo hemos hecho con autoridades del gabinete de seguridad federal”, añadió García Harfuch.
Con la reestructuración que la licenciada Godoy está iniciando, la expectativa es que la coordinación entre la SSPC y la FGR se fortalezca, aportando mayor transparencia y eficiencia en la lucha contra la criminalidad. La sociedad observa con atención cómo estos ajustes podrían marcar un antes y un después en la seguridad nacional.
