Para muchos contribuyentes, la incertidumbre sobre la exactitud de los datos reportados a lo largo del año puede convertirse en una fuente de retrasos y multas. Por eso, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha anunciado una nueva iniciativa que promete aliviar esa carga.
En su comunicado del 1 de diciembre, el SAT puso a disposición de las personas morales un simulador de la Declaración Anual del ejercicio 2025. Esta herramienta, accesible antes de los plazos oficiales, permite a las sociedades revisar de forma anticipada la información fiscal que el organismo ha consolidado durante el periodo.
El simulador incluye datos precargados sobre pagos provisionales, participación de los trabajadores en las utilidades (PTU), retenciones efectivas, CFDI de devoluciones y bonificaciones, pérdidas fiscales, pagos al extranjero, dividendos y subsidios para el empleo. Al visualizar estos registros, las empresas pueden detectar inconsistencias y corregirlas antes de presentar la declaración definitiva.
Con respecto a los plazos, el SAT diferencia las fechas según el régimen y la situación de cada contribuyente:
- Sociedades en período de liquidación: hasta el 19 de enero de 2026.
- Personas morales sin fines de lucro: hasta el 16 de febrero de 2026.
- El resto de personas morales bajo las normativas establecidas: hasta el 31 de marzo de 2026.
Si bien el foco del simulador se centra en las personas morales, el SAT recuerda que los gastos deducibles siguen siendo relevantes para las personas físicas. Para que un gasto sea deducible, debe estar respaldado por una factura expedida electrónicamente, contener los datos fiscales correctos del contribuyente y haber sido pagado mediante métodos electrónicos como transferencias, tarjetas bancarias o cheques nominativos.
Entre los conceptos que pueden deducirse destacan: gastos médicos y hospitalarios, gastos funerarios, donativos, primas de seguros de gastos médicos mayores, colegiaturas y transporte escolar, intereses de créditos hipotecarios, y aportaciones voluntarias para el retiro.
Con esta herramienta, el SAT busca que las empresas y contribuyentes se preparen con antelación, reduciendo errores y facilitando el proceso de declaración en el que la puntualidad y la exactitud son esenciales para evitar sanciones.
