Dentro de ese contexto, la Comisión de Economía y Comercio de la Cámara de Diputados ha aprobado hoy una propuesta destinada a reestructurar la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación. El proyecto, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió diez votos en favor, ocho abstenciones y un único voto en contra, lo que refleja un consenso marcado entre los delegados. Tras la decisión, la Junta Directiva remite el dictamen a la Mesa Directiva en el Palacio de San Lázaro, preparándose para la discusión plena que se abrirá al día siguiente.
La reforma plantea un reajuste de los precios arancelarios en 463 fracciones de la tabla de tributación, impulsando los aranceles de entre cinco y cincuenta por ciento sobre productos importados de China y Corea del Sur, países con los que México no mantiene acuerdos comerciales previos. Entre los sectores que más se verán impactados se encuentran el textil, la industria automotriz ligera, el siderúrgico y la confección de calzado; sin embargo, la medida también abarca insumos y componentes críticos para la manufactura nacional.
En términos de números concretos, muchos de los bienes que antes contaban con un impuesto del 5 % al 25 % pasarán a enfrentar aranceles que oscilan entre el 20 % y el 35 %, siendo este rango el más frecuente en la nueva estructura. Existen casos que alcanzarán un 50 % de recargo, como las preparaciones para maquillaje de labios, ciertos hilados de peso ligero o prendas de seda, y componentes críticos del sector automotriz. Al mismo tiempo, una serie de productos que anteriormente gozaban de exención, tales como plásticos de polietileno y poliéster, papel, cartón y algunos textiles especiales, incorporarán aranceles de forma directa.
Según las estimaciones proporcionadas por la comisión, más de un cuatro‑término de las importaciones beneficiadas por esta reforma proviene de las economías mencionadas, lo que implica que la afectación recaerá principalmente sobre sectores dependientes de insumos provenientes de China y Corea del Sur.
El impacto fiscal proyectado es sustancial: la recaudación de los aranceles pasará de aproximadamente 151 789,7 millones de pesos en 2025 a 254 756,8 millones de pesos en 2026. Ricardo Monreal, diputado de Morena, destaca que la relevancia de los impuestos al comercio exterior se vuelve evidente con este salto, subrayando la trascendencia de la medida para el presupuesto nacional.
Con la mesa directiva ya preparada para el debate, la discusión completa se programará para el día siguiente, donde los legisladores evaluarán las implicancias de esta arquitectura arancelaria en la economía mexicana y la fortaleza de la industria local.