La mano de la administración capitalina se guía de manera firme y coordinada, pues las autoridades de la Alcaldía Gustavo A. Madero y del Gobierno de la Ciudad de México han puesto en marcha un operativo que se ha convertido en la referencia para la movilidad y la seguridad en la capital.
Se trata de la Operativa Basílica 2025, una operación logística de mayor escala en la historia del país, diseñada para acoger a unos 13,5 millones de visitantes durante la temporada que inicia el jueves 11 de diciembre y se extiende hasta el domingo 14. El objetivo es doble: garantizar un flujo ordenado de personas y asegurar un entorno seguro tanto dentro del recinto religioso como en sus inmediaciones.
Para lograrlo, el equipo de seguridad se ha desplegado como una red de protección visible: portadores de chalecos, gorras y playeras con los colores institucionales, que se convierten en puntos de referencia para los peregrinos que necesiten asistencia o orientación. Además, el perímetro de seguridad se ha establecido en calles estratégicas como San Juan de Aragón, Oriente 157, Martín Carrera, Ticomán, Insurgentes Norte, Cantera y Misterios, con cortes de circulación y dispositivos de control que mantienen la fluidez y la tranquilidad.
Los vecinos de la zona no se quedan en la sombra; la alcaldía ha habilitado puntos de acceso controlados mediante corbatines y ha entregado boletos de entrada y salida para los que lo soliciten. Los estacionamientos en la explanada de la Alcaldía y en el cruce de Unión y Montevideo también están operativos para atender las necesidades de los visitantes.
Además, se han instalado carpas de protección civil y voluntarios, equipados con elementos de seguridad, dispuestos a atender cualquier incidencia de forma inmediata. Se invita a los peregrinos a acudir a estos puntos de apoyo, donde podrán reportar situaciones y recibir asesoría.
El cierre de la operación está previsto para el domingo 14 de diciembre a las 21:00, momento en que las actividades religiosas concluyen y las autoridades recuerdan a los conductores la importancia de planificar sus trayectos con antelación, evitando las zonas de cierre vial y reduciendo contratiempos.
En medio de esta movilización masiva, el mensaje que resuena es claro: la ciudad está preparada para recibir a millones de almas con la misma calidez con la que se reciben los sueños de quienes buscan un reencuentro espiritual.