Tras la presentación del proyecto de reforma al artículo 35 de la Constitución, que busca establecer un nuevo marco para la revocación de mandato, el documento fue aprobado por una mayoría de 18 votos a favor de Morena, el PT y el PVEM, y seis en contra por parte del PRI, el PAN y el MC. La propuesta original contemplaba la realización de dos sesiones de consulta con especialistas; sin embargo, la comisión, tras la intervención de Lilia Aguilar del PT, decidió ampliar el número de foros a cuatro, lo que resultó en la aprobación del nuevo esquema.
El acuerdo, que aún no fija las fechas concretas, señala que la primera sesión se llevará a cabo el lunes 8 de diciembre, mientras que la segunda quedará “por definir”. Cada foro constará de dos bloques de dos horas, en los que podrán participar hasta cuatro ponentes por bloque, totalizando hasta 16 voces especialistas en el proceso. Según la diputada del MC, Iraís Reyes, este enfoque restringiría la inclusividad del parlamento abierto y, en su opinión, “no permitiría un debate verdaderamente plural”.
La diputada del PAN, Noemí Luna, expresó su preocupación por la falta de reglas claras y la posibilidad de que el parlamento abierto se convierta en una mera escenografía. “No podemos acompañar un acuerdo sin reglas claras… la participación ciudadana merece respeto, no simulación”, afirmó. Por su parte, César Alejandro Domínguez del PRI denunció que la reforma “tiene una finalidad política para empatarla con la elección y poner todo el aparato de gobierno haciendo campaña en favor del gobierno”, y pidió audiencias públicas en lugar de foros cerrados.
El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, quien presentó la propuesta, ha señalado que la reforma busca una mayor transparencia y responsabilidad en la función pública, pero la polémica sobre la ejecución de los foros ha dejado a la comunidad política dividida. Mientras algunos defienden la ampliación del número de foros como una estrategia para incluir más voces, otros lo ven como una maniobra para favorecer a los partidos en posición dominante.
Con la aprobación de los cuatro foros, la Comisión de Puntos Constitucionales ha abierto un nuevo capítulo en la discusión sobre la revocación de mandato, y el debate sigue abierto a la posibilidad de ajustes y a la participación de especialistas que, según las distintas voces presentes, deberán ofrecer un análisis profundo y equilibrado de la iniciativa.