Ebrard destacó los sectores más vulnerables: la industria textil y del vestido, el calzado, el acero y el motor automotriz. “No se trata de impedir la competencia, sino de asegurar que no se reciban productos con precios que rompan el piso de referencia internacional”, aclaró. Con este enfoque, se estima que se protegerán aproximadamente 350 mil empleos.
El secretario de Economía también señaló que México mantiene acuerdos comerciales con Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Colombia, Chile y Vietnam, mientras que aún no cuenta con tratados con Rusia, Corea del Sur, China, India, Indonesia, Brasil, Tailandia, Ucrania y Turquía. Ante un “piso disparejo”, la medida busca restablecer la parity sin destinar los aranceles a un país específico, tal como afirmó.
Otro punto de la agenda fue el Plan México, que contempla elevar en un 15 % la presencia de contenido nacional en las cadenas productivas, sustituir insumos importados por procesos locales y aumentar la inversión doméstica hasta un 25 % del PIB. Se proyecta que estas acciones generen más de 1,5 millones de pesos adicionales en el sector manufacturero.
Se habló también de la modificación del paquete en 17 sectores, con cambios sustanciales en la categoría de autopartes, donde las empresas manifestaron dificultades para sustituir componentes importados. Además, se compartieron avances en los polos de desarrollo, con obras programadas para comenzar en el primer trimestre de 2026.
“El Plan México se encuentra en tiempo y forma”, concluyó Ebrard. “Estamos cumpliendo con los plazos establecidos en cada rubro y trabajando en estrecha colaboración con las cámaras industriales y los gobiernos locales para asegurar una implementación exitosa.”