” Entre las imágenes del Hospital Regional No. 2 del IMSS en Ciudad Juárez, la mandataria se acercó al mostrador de la farmacia, donde conversó con los encargados sobre el stock actual.
La visita no fue anunciada previamente. Según fuentes cercanas, la presidenta había programado un recorrido de última hora para comprobar en vivo los recursos que llegan a la zona fronteriza. “Queremos estar seguros de que no haya rupturas en los abastos de medicamentos esenciales,” explicó David Kershenobich, Secretario de Salud, en un comunicado emitido el viernes.
El funcionario recordó que, con contratos vigentes por 4 652 millones de piezas y 3 140 tipos de fármacos, el gobierno garantiza el suministro hasta finales de 2025 y en todo 2026. No obstante, la autoridad anunció una compra complementaria y preventiva que no “sustituye ni pone en riesgo el abasto actual,” en respuesta a problemas de adjudicación registradas por el Laboratorio de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), que dejó de conseguir 1 026 de 2 029 claves. El objetivo: asegurar la continuidad de la cadena de suministro durante las últimas semanas del año en curso y el siguiente.
Al mismo tiempo, la presidenta aprovechó la ocasión para destacar su compromiso con las madres trabajadoras. En la misma instalación, supervisó el primer Centro de Educación y Cuidado Infantil del IMSS en Ciudad Juárez, el cual se abrirá en enero y estará listo para dejar a los hijos de las trabajadoras en un entorno seguro, amoroso y educativo. Sheinbaum compartió un video donde escucha los testimonios de las mujeres que ya han aprovechado el centro, recordando que desde su asunción enfatizó que la presidenta “no llegaba sola” y que juntas llegaron todas al frente del país.
Con una agenda llena, el día se cierra con la visión de que, en cada paso concreto, hay una respuesta palpable ante los retos de la salud y la infancia en México. La política de ampliación de centros de cuidado infantil se proyecta por todo el territorio, llegando a las 1 000 unidades comprometidas, mientras que la supervisión directa de los medicamentos promete tranquilidad para las familias que dependen de los sistemas de salud públicos.