m. El vuelo, planificado con destino a Toluca, terminó en un violento impacto sobre un campo de fútbol y una nave industrial en San Mateo Atenco.
Según la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), las autoridades registraron el “avionazo” a las 12:31 y activaron inmediatamente los protocolos de emergencia. Se movilizaron equipos de rescate federales y locales, incluido el Heroico Cuerpo de Bomberos, la Protección Civil y la Comisión Estatal de Seguridad Pública del Estado de México.
Entre los muertos quedaron diez personas: los dos pilotos y ocho pasajeros. Entre los ocho fallecidos, las primeras informaciones apuntan a la presencia de tres menores de edad a bordo. Hasta ahora, la identidad de las víctimas y las causas exactas del colapso siguen por determinarse.
El piloto de cabina envió un mensaje de emergencia que quedó en la torre de control: “Nos estamos desplomando. Papa. Romeo. Oscar”. El contenido, recogido por ForoTV, fue tratado como señal de alarma y sirvió para activar la respuesta de urgencia.
El Cessna Citation 650 es una aeronave ejecutiva ampliamente empleada para vuelos corporativos y de transporte privado de media distancia. Los registros del aeropuerto indican que el avión habría presentado un fallo de motor como causa preliminar del accidente, aunque la AFAC subraya que la conclusión definitiva dependerá del análisis técnico especializado.
La zona donde ocurrió el accidente fue rápidamente evacuada por los residentes de las colonias vecinas. Se ordenó evitar el tránsito en la vía circundante y se reforzó la presencia de guardia y bomberos para controlar el incendio que siguió al impacto.
El Aeropuerto de Toluca, que en la tarde del día del suceso tuvo la responsabilidad de coordinar los servicios de control de tráfico aéreo, ha anunciado la apertura de una investigación conjunta con la AFAC y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) para determinar las causas y establecer recomendaciones de seguridad.
Mientras tanto, el Estado de México ya ha iniciado la apertura de un programa de apoyo a las familias de las víctimas y a los afectados indirectamente por el siniestro, con la finalidad de proporcionar asesoría legal, asistencia psicológica y prestaciones económicas en un proceso que se mantendrá a la vista de la ciudadanía.
El impacto de esta tragedia no solo resalta las vulnerabilidades de la aeronáutica privada, sino también la necesidad de robustecer los protocolos de emergencia y las revisiones técnicas en el sector de vuelos ejecutivos.