Ese mismo día, la Secretaría de Gobernación anunció que, tras negociaciones previas, se llegó a un acuerdo con la Confederación de Transportes y los grupos productores agrícolas para evitar bloqueos en las principales arterias del país durante la temporada navideña. Según la información oficial, el convenio incluye compromisos claros: las organizaciones se abstendrán de bloquear carreteras a menos que se presente una razón documental y justificada ante la autoridad correspondiente.
Durante la sesión de la mesa técnica, las autoridades de la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad se presentaron ante los transportistas para establecer protocolos de vigilancia y prevención de incidentes. Se acordó que cualquier protesta futura deberá comunicarse a través de canales oficiales y, en caso de ser necesaria una maniobra de bloqueo, se realizará bajo supervisión gubernamental.
En el mismo momento, se concluyó una reunión con representantes de los productores agrícolas, donde se discutieron sus demandas de apoyo y los planes de ayuda estatal. La Secretaría señaló que se revisarán los programas existentes y se evaluarán nuevas líneas de crédito para aliviar la presión económica sobre el sector agropecuario.
El documento firmado por ambas partes no solo evita bloqueos, sino que también establece un mecanismo de seguimiento permanente que garantiza la transparencia y la rendición de cuentas. Así, se asegura que ningún grupo pueda interferir en el flujo general de la población sin la intervención y acuerdo de las autoridades.
Este desarrollo demuestra que, pese a las tensiones, las instituciones tienen la capacidad de converger en soluciones que priorizan la seguridad y el bienestar ciudadano, sin delegar el poder de bloqueo en el sector civil. El acuerdo, ahora en vigor, se erige como un ejemplo de colaboración política en la que la autoridad y la industria trabajan en conjunto para mantener fluidez y tranquilidad en el país.