En 2025, el programa La Escuela es Nuestra benefició a más de 68,000 escuelas de Educación Básica y a 6,239 de Educación Media Superior, con recursos directos gestionados por las propias comunidades escolares. Este programa busca mejorar la infraestructura y los servicios educativos, promoviendo la autonomía escolar y la corresponsabilidad social.
Además, los Programas de Becas para el Bienestar han ayudado a más de 13 millones de estudiantes en diferentes niveles educativos, reduciendo el abandono escolar, especialmente en contextos vulnerables.
El impacto de la educación básica sigue siendo significativo, con más de 23 millones de estudiantes en el país, lo que ha impulsado la expansión del Programa Nacional de Inglés (Proni), que ha facilitado el acceso al inglés desde la educación básica hasta la secundaria, mediante materiales y capacitación docente. Por otro lado, el Programa de Expansión de la Educación Inicial garantiza el acceso a la educación de niños de 0 a 2 años, con el respaldo de un plan a largo plazo para la Primera Infancia (2025–2030).
En cuanto a la formación docente, se han establecido 10 áreas prioritarias alineadas con el Plan de Estudio 2022, beneficiando a más de 340,000 maestros. Para 2026, se planea fortalecer esta política, con énfasis en los docentes que trabajan en contextos vulnerables. Además, el Programa de Fortalecimiento de los Servicios de Educación Especial atenderá a más de 312,000 estudiantes con discapacidad o aptitudes sobresalientes.
En el ámbito de la Educación Media Superior, se reporta la inscripción de más de 5.5 millones de jóvenes. Se han actualizado los planes de estudio y agregado 14 nuevas carreras en el Bachillerato Nacional, además de la construcción de 20 nuevos planteles, 12 de los cuales se entregarán en diciembre de 2025 y 6 más en enero de 2026. Para 2026, se proyectan 202 nuevas acciones, incluidas ampliaciones y 130 ciberbachilleratos, creando 65,400 nuevos espacios educativos.
Finalmente, en la Educación Superior, más de 5 millones de estudiantes se benefician de iniciativas como la creación de universidades como la Rosario Castellanos y las Universidades para el Bienestar Benito Juárez, que amplían el acceso en regiones históricamente marginadas.