En un clima de alta tensión diplomática, el Poder Legislativo de México ha cerrado filas para defender la soberanía nacional frente a las recientes advertencias de Donald Trump. El mandatario estadounidense anunció que, tras la operación militar que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela, su siguiente objetivo sería iniciar incursiones terrestres en México para combatir a los cárteles de la droga, a quienes acusa de "controlar el país".Morena: "Un gesto poco amistoso"
Desde el Senado, la bancada de Morena calificó los dichos de Trump como "intervencionistas" y contrarios a la Constitución. La senadora Guadalupe Chavira de la Rosa fue tajante al señalar que ninguna acción armada extranjera puede colocarse por encima de la voluntad soberana de la nación.
"La soberanía no se negocia, se ejerce", afirmó Chavira, respaldando la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum. La legisladora recordó que el secretario de Estado, Marco Rubio, firmó recientemente un acuerdo de seguridad basado en la cooperación, no en la imposición de tropas.
La Oposición coincide: Instituciones fuertes, no intervención
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, coincidió en que la responsabilidad de sancionar y combatir al crimen organizado recae exclusivamente en los tres poderes de la unión y los órdenes de gobierno mexicanos.
La preocupación de los legisladores surge tras la invasión de fuerzas estadounidenses a Caracas el pasado 3 de enero, donde capturaron a Nicolás Maduro para juzgarlo en Estados Unidos por narcotráfico. Este precedente ha puesto en alerta al gobierno mexicano, que insiste en que la justicia social y el fortalecimiento de las instituciones propias son la única vía para alcanzar la seguridad, rechazando cualquier lógica de "seguridad importada".