La Comisión del Registro Federal de Electores ha manifestado una profunda preocupación por la falta de certezas en torno al blindaje del Padrón Electoral. El conflicto surge tras la decisión de incluir a Talleres Gráficos de México (organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación) en la producción de las nuevas credenciales de elector a partir de 2026.Un riesgo histórico para la autonomía
Por primera vez en la historia del INE, una entidad del Poder Ejecutivo tendrá un rol directo en la fabricación de las identificaciones oficiales. Esta situación ha generado alarmas entre los consejeros, quienes consideran que no se ha explicado con claridad cómo se evitará que el Gobierno tenga acceso a la información privada de millones de mexicanos.
La consejera Carla Humphrey y el consejero Arturo Castillo lanzaron cuestionamientos críticos hacia el informe presentado por el Registro Federal de Electores:
Otro punto de fricción es que las empresas ganadoras de la licitación aún no cuentan con las acreditaciones necesarias en seguridad informática. Ante esto, la comisión cuestionó qué pasará si los proveedores no logran certificarse en el plazo de un año y exigió auditorías externas que garanticen que los datos personales no serán utilizados con fines ajenos a lo electoral.El INE como aliado en la búsqueda de desaparecidos
Más allá de la controversia por el padrón, la Comisión destacó la labor social del instituto en la identificación de personas. Gracias al cruce de datos biométricos, el INE ha colaborado activamente con fiscalías y comisiones de búsqueda en todo el país.
Logros en identificación: