En un momento de máxima tensión para la comunidad migrante, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo alzó la voz desde Puebla para rechazar las políticas de "mano dura" de Donald Trump. Ante el incremento exponencial de operativos del ICE, la mandataria defendió la dignidad de los trabajadores mexicanos, calificándolos como pilares fundamentales de la prosperidad estadounidense.
La postura de México surge tras la filtración de datos a CBS News, que revelan un escenario crítico: las autoridades migratorias de EE. UU. mantienen detenidas a 73 mil personas, la cifra más alta registrada en la historia. Este volumen representa un aumento del 84% en las detenciones en comparación con el inicio de 2025, evidenciando la celeridad de las nuevas políticas de expulsión.
Para contrarrestar esta situación, Sheinbaum confirmó que el presupuesto para la protección de mexicanos en el exterior se ha reforzado de manera inédita.
Mientras la incertidumbre crece, el Gobierno de México insiste en que la relación bilateral debe basarse en el reconocimiento de las contribuciones mutuas y no en la persecución de quienes generan riqueza en ambas naciones.