En un encuentro clave para la relación bilateral, el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, y el director del FBI, Kash Patel, establecieron una hoja de ruta para el combate al crimen organizado. La reunión, celebrada este jueves, subrayó un mensaje claro: trabajarán en conjunto contra los cárteles, pero siempre respetando la integridad territorial de México.
La cita no fue solo protocolaria. Patel regresó a Estados Unidos con un "regalo" de alto impacto: la detención de Ryan Wedding. Este exatleta olímpico de snowboard era uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, señalado como el líder de una red masiva de tráfico de cocaína desde Colombia hasta Norteamérica y vinculado al Cártel de Sinaloa.
Además de Wedding, se concretó la entrega de un ciudadano canadiense que se entregó voluntariamente en la nueva embajada estadounidense.
La estrategia conjunta se basa en dos puntos fundamentales para reducir la fricción con la administración de Donald Trump:
"El respeto y la responsabilidad compartida continuarán siendo los principios rectores de esta colaboración", puntualizó García Harfuch, buscando equilibrar la exigencia de Washington con la postura de soberanía de México.