La situación epidemiológica en México se ha tornado crítica tras confirmarse en Michoacán el primer fallecimiento por sarampión en lo que va del año. Este deceso se suma a una estadística alarmante: entre 2025 y las primeras semanas de 2026, el país acumula 7,417 contagios y 26 muertes, afectando principalmente a personas que no cuentan con su esquema de vacunación completo.
El virus ha logrado una dispersión total, con presencia activa en las 32 entidades federativas. Tan solo en el inicio de enero de 2026, la velocidad de transmisión se ha disparado, registrando 987 nuevos casos, superando las cifras de diciembre. Actualmente, los estados con mayor incidencia son:
La gravedad del brote ha encendido las alarmas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Debido a que el virus ha circulado de manera sostenida por más de un año, el organismo ha citado a las autoridades mexicanas a una reunión el próximo 13 de abril. En este encuentro se determinará si México pierde su estatus internacional como país libre de sarampión, una certificación que hoy pende de un hilo.
A pesar del panorama, la Secretaría de Salud asegura tener capacidad de respuesta, contando con 23 millones de dosis disponibles. Las autoridades hacen un llamado urgente a la población para acudir a los centros de salud, recordando que el sarampión es altamente contagioso (una persona puede infectar a otras 18) y que la vacuna es la única barrera efectiva para frenar más muertes prevenibles.