La intensa ola gélida que ha paralizado gran parte de Estados Unidos finalmente ha cruzado la frontera. Este sábado 24 de enero, México enfrenta los efectos combinados de la tercera tormenta invernal y el frente frío número 31, los cuales, en contacto con una masa de aire ártico, mantienen bajo alerta al noroeste y norte del territorio nacional.
El panorama meteorológico para las próximas horas es severo. Se pronostica la caída de nieve o aguanieve en las zonas serranas de Baja California, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango y Coahuila. Por su parte, el estado de Zacatecas espera lluvia engelante durante la noche, un fenómeno que puede congelar instantáneamente superficies y carreteras.
Las temperaturas más bajas se registrarán en las sierras de Chihuahua y Durango, donde el termómetro caerá hasta los -10 °C. En otras entidades como Nuevo León, San Luis Potosí y el Estado de México, se esperan mínimas de entre -5 y 0 °C con heladas persistentes.
No solo el frío es motivo de preocupación; un río atmosférico está generando condiciones para lluvias de diversas intensidades:
Mientras el norte se congela, el centro del país mantendrá un ambiente frío a muy frío durante la mañana y noche, con bancos de niebla que podrían dificultar la visibilidad en carreteras. En la Ciudad de México, se estima una mínima de entre 7 y 9 °C.
En contraste, el sur y sureste experimentarán un clima radicalmente distinto, con temperaturas máximas de hasta 40 °C en las costas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, evidenciando el drástico contraste térmico que vive el país este sábado.