Desde Tijuana, Baja California, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó este viernes la tensión diplomática surgida tras la orden ejecutiva de Donald Trump de imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba. La mandataria puso en perspectiva la ayuda mexicana y llamó a privilegiar el diálogo para evitar una catástrofe social en la isla.
Para dimensionar el apoyo de México, Sheinbaum reveló un dato clave: el petróleo enviado a Cuba representa menos del 1% de la producción total de Pemex. Explicó que este suministro se divide en dos vertientes:
Nuestro interés es que no haya una situación de crisis humanitaria. Le di instrucciones al canciller Juan Ramón de la Fuente para que hable con el gobierno de los Estados Unidos, afirmó.
Con este posicionamiento, el Gobierno de México reafirma su tradición de solidaridad internacional y busca, por la vía diplomática, un esquema de comunicación que permita mantener el apoyo humanitario sin comprometer la estabilidad nacional ante las presiones de la Casa Blanca.