En una decisión que marca un punto de inflexión en la economía nacional, el Banco de México (Banxico) decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia, rompiendo con el ciclo de descensos que venía aplicando. Esta pausa, la primera desde junio de 2024, responde a un panorama inflacionario que, aunque bajo control, sigue mostrando señales de resistencia en sectores clave para el bolsillo de los mexicanos.
La inflación de enero cerró en 3.77%, impulsada principalmente por el incremento en precios de productos de consumo cotidiano como cigarrillos, refrescos, botanas y el costo de comer en taquerías o fondas. Ante este escenario, la gobernadora Victoria Rodríguez y el resto de la Junta de Gobierno —incluyendo a Jonathan Heath, quien esta vez votó en sintonía con el grupo— determinaron que lo más prudente es esperar antes de seguir abaratando el crédito.
Existen dos factores externos que el banco central tiene bajo la lupa: