La imagen del ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, siendo asistido por colaboradores para limpiar su calzado antes de un evento en Querétaro, desató una tormenta mediática este 5 de febrero. Sin embargo, este viernes, el bloque oficialista cerró filas en torno al jurista, interpretando el acto no como un desplante de prepotencia, sino como un descuido que ya ha sido aclarado.
El diputado Ricardo Monreal fue uno de los primeros en salir en su defensa. Aunque reconoció que las críticas han sido "demasiado fuertes", recordó que Aguilar Ortiz proviene de la "cultura del esfuerzo" y posee un origen humilde que contradice la imagen de arrogancia que se le atribuye. Para Monreal, el incidente sirve como una advertencia para todos los funcionarios: "Hay que cuidarse bien", señaló, enfatizando que en el servicio público no hay espacio para actos que, aun siendo involuntarios, puedan denigrar la dignidad humana o la política.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema durante su conferencia matutina, dándole un matiz político: