En un acto que define el rumbo laboral de miles de educadores en México, Alfonso Cepeda Salas, líder del SNTE, puso sobre la mesa de la Secretaría de Educación Pública el Pliego Nacional de Demandas 2026. Frente al titular de la dependencia, Mario Delgado, la voz de más de 1.5 millones de trabajadores de la educación se materializó en un documento que no solo busca mejoras económicas, sino una transformación profunda en las condiciones diarias de las aulas.
La petición que encabeza la lista es clara: un incremento al salario tabular de "al menos" el 13 por ciento. Este número es el resultado de la 8ª Consulta Nacional, un ejercicio democrático donde el magisterio expresó sus necesidades más urgentes. Sin embargo, la estrategia del sindicato para este año va mucho más allá de las carteras; los maestros están pidiendo un respiro frente a la abrumadora carga administrativa que hoy les quita tiempo frente a sus alumnos.
Además de la cuestión salarial, el SNTE empuja reformas críticas a la Ley del ISSSTE para mejorar los regímenes de pensiones y propone la creación de un nuevo sistema para la carrera docente que sea más justo y transparente. La lista de pendientes también incluye el fortalecimiento de la infraestructura escolar —demandando escuelas con mantenimiento y equipo digno— y la garantía de que cada pago y prestación llegue en los tiempos establecidos, eliminando los rezagos históricos en niveles estatales y federales.
Durante la entrega, Cepeda Salas reafirmó el compromiso de los maestros con una educación de excelencia, pero subrayó que el bienestar del pueblo de México comienza con el bienestar de quienes enseñan. Por su parte, el encuentro cerró con la designación de la comisión negociadora que, a partir de ahora, entablará el diálogo directo con la SEP para convertir estas demandas en realidades firmadas para el presente ciclo.