En respuesta a las recientes dudas sobre la inversión en salud pública, la Secretaría de Salud federal informó que el país se encuentra plenamente preparado para proteger a la población contra el sarampión. Actualmente, México cuenta con un inventario de 23.5 millones de dosis disponibles, parte de una adquisición mayor que supera los 27 millones de biológicos. Con este despliegue, las autoridades buscan dar tranquilidad a las familias, asegurando que el suministro de vacunas está garantizado en todos los estados del país.
La dependencia aprovechó para aclarar datos presupuestales, señalando que los reportes de baja inversión se basaron en cortes temporales y no en el cierre final del año. De los más de 4,500 millones de pesos asignados a la salud infantil y adolescente en 2025, la gran mayoría ya ha sido comprometida o pagada. Explicaron que es común que el gasto más fuerte se realice en el último trimestre, debido a la compra masiva de dosis para la temporada invernal, incluyendo refuerzos contra influenza y COVID-19 que se suman al esquema del sarampión.
El proceso de logística y pago continúa activo en este inicio de 2026. A través de convenios con Birmex, se están distribuyendo las vacunas de doble y triple viral (SR y SRP), cuyos pagos se liquidarán conforme lleguen las facturas de los proveedores. Este mecanismo asegura que, a pesar de los cierres de año fiscales, el flujo de medicamentos no se detenga y las clínicas mantengan sus refrigeradores abastecidos para las campañas de inmunización permanentes.
Con esta estrategia, el Gobierno de México reafirma su compromiso con la prevención de brotes virales. La Secretaría enfatizó que el presupuesto no solo existe, sino que se está transformando en dosis reales que ya se encuentran en proceso de distribución. La meta es clara: mantener los niveles de inmunidad lo suficientemente altos para evitar que enfermedades como el sarampión vuelvan a representar una amenaza para la salud de los menores y la población en general.