En una nueva estrategia para reordenar el sector extractivo, el Gobierno de México anunció la recuperación de 1,126 concesiones mineras que se encontraban en manos de particulares sin generar actividad productiva. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que esta medida busca frenar el uso especulativo de la tierra. Según el funcionario, el objetivo central de la administración de Claudia Sheinbaum es retomar el control sobre títulos mineros que no reportaban labores de exploración ni cumplían con sus obligaciones fiscales, saneando así el padrón nacional de minería.
El operativo de recuperación abarca una superficie total de 889,512 hectáreas distribuidas en seis entidades federativas. José Fernando Aboitiz Saro, responsable de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas, subrayó que un componente vital de esta acción es la protección del patrimonio ecológico, logrando liberar casi 250 mil hectáreas ubicadas dentro de Áreas Naturales Protegidas. Esta política busca garantizar que no existan actividades mineras en zonas de conservación, reafirmando el compromiso ambiental de la actual gestión federal.
Las cancelaciones de estos derechos mineros se fundamentaron en el incumplimiento estricto de la ley, específicamente por la falta de pago de derechos y la omisión en la entrega de informes estadísticos y de obras obligatorios. Al retirar estos títulos, el Gobierno pretende desincentivar que grandes extensiones de territorio permanezcan inactivas solo para fines financieros, asegurando que los recursos del subsuelo se gestionen bajo criterios de legalidad y sostenibilidad. Con este movimiento, la Secretaría de Economía marca una ruta clara hacia una industria minera más regulada y respetuosa con el entorno natural.