En un clima de júbilo durante la conferencia matutina de este 12 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró el respaldo total del Senado a la reforma que reducirá la jornada laboral en México. La mandataria destacó que la aprobación por unanimidad refleja un consenso nacional entre los diversos sectores políticos, calificando el avance como una victoria para la clase trabajadora. Este cambio estructural es el resultado de una mesa de diálogo encabezada por el secretario del Trabajo, Marath Baruch, quien logró alinear los intereses de sindicatos y organismos empresariales en un paquete que también incluyó el reciente incremento al salario mínimo.
Para garantizar una transición ordenada que permita a las empresas adaptarse, el Gobierno Federal ha diseñado un esquema de aplicación progresiva. El plan establece que los ajustes comenzarán formalmente en 2027 con un recorte inicial de dos horas, seguido por una reducción similar en 2028, continuando con este ritmo hasta consolidar el límite de 40 horas semanales para el año 2030. Este método escalonado pretende equilibrar la mejora en la calidad de vida de los empleados con la estabilidad económica del país, evitando impactos abruptos en los costos de operación industrial y comercial.
La jefa del Ejecutivo enfatizó que este acuerdo marca un hito en la justicia social, posicionando el bienestar del trabajador como una prioridad de su agenda de gobierno. Con la meta fijada para el cierre de la década, la administración busca transformar la cultura laboral mexicana, promoviendo un entorno donde la eficiencia y el descanso no sean conceptos excluyentes. La implementación de esta reforma será monitoreada de cerca para asegurar que el cronograma pactado se cumpla en beneficio de millones de familias en todo el territorio nacional.