La comunidad política de Jalisco se encuentra en luto tras el hallazgo del cuerpo de Blanca Esthela Álvarez Chávez, regidora del municipio de Manzanilla de la Paz, ocurrido la mañana de este viernes 13 de febrero. La funcionaria, reconocida por su trayectoria como empresaria turística y excandidata a la alcaldía por Movimiento Ciudadano, fue localizada dentro de su propia camioneta en una brecha local. Si bien en un principio el gobernador Pablo Lemus sugirió que el deceso podría haber sido por causas naturales debido a que el vehículo y el cuerpo no presentaban signos evidentes de violencia externa o disparos, los estudios forenses posteriores dieron un giro drástico a la investigación.
Los dictámenes periciales realizados por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses determinaron que la causa de muerte fue estrangulamiento, lo que obligó a la Fiscalía General del Estado a activar de inmediato el protocolo de feminicidio. Durante la inspección del cadáver, los investigadores detectaron lesiones en los brazos que sugieren el uso de agujas, aunque todas sus pertenencias se encontraban intactas en el lugar del hallazgo. Ante estas evidencias, la Vicefiscalía de Investigación Regional ha desplegado recursos técnicos y humanos para identificar a los responsables, bajo la consigna de que no se tolerará ninguna agresión contra las mujeres en la entidad.
Blanca Esthela Álvarez no solo era una figura activa en el cabildo, sino que también contaba con una destacada carrera administrativa como encargada del Hospital Comunitario de Mazamitla. Su muerte ha generado una ola de condolencias por parte de diversos sectores institucionales y de su partido, quienes exigen justicia y claridad en el caso. Mientras las autoridades continúan con el análisis de las pruebas bajo una perspectiva de género, la sociedad jalisciense permanece a la espera de nuevos avances que esclarezcan los motivos detrás de este asesinato que ha sacudido la región sureste del estado.