Durante su reciente conferencia matutina, la mandataria mexicana compartió con entusiasmo el último reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el cual posiciona a México como el líder global en baja desocupación. Con una tasa general situada apenas en el 3.0 %, el país supera los registros de economías tradicionalmente estables como Israel y Corea, contrastando drásticamente con la situación de naciones europeas como España y Finlandia, que enfrentan cifras de desempleo de dos dígitos. Sheinbaum enfatizó que estos datos son una prueba contundente del éxito de la transformación económica, desestimando las críticas de quienes cuestionan los avances de su administración en materia laboral.
El panorama internacional muestra una brecha significativa, especialmente en el segmento de la población joven. Mientras que en países como Suecia y Chile uno de cada cinco jóvenes se encuentra sin empleo, México ha logrado mantener una de las tasas de desocupación juvenil más bajas del mundo, con apenas un 5.7 %. Esta cifra cobra mayor relevancia al compararla con sus socios del TMEC, pues tanto en Estados Unidos como en Canadá el desempleo en este sector es considerablemente más alto, alcanzando el 10.4 % y el 13.3 % respectivamente al cierre del pasado año.
A pesar de que el entorno global presenta desafíos, como el incremento del desempleo en las economías nórdicas impulsado por cambios demográficos y de género, el bloque norteamericano mantiene una estabilidad relativa con México a la cabeza. El informe detalla que, mientras Italia fue el único país de la eurozona en registrar un descenso en sus cifras, el mercado mexicano ha logrado una resiliencia que lo mantiene en una posición privilegiada. Este escenario refuerza el discurso oficial sobre la solidez del mercado interno y la eficacia de las políticas de contratación que se han implementado en el territorio nacional.