En un movimiento estratégico para fortalecer el eje comercial del norte, México y Canadá han iniciado la creación de un plan de acción conjunto que será presentado formalmente en la segunda mitad de 2026. Tras una reunión de alto nivel en la Ciudad de México, el secretario Marcelo Ebrard anunció que esta iniciativa busca potenciar sectores clave como los puertos, la infraestructura y el suministro de minerales estratégicos. El proyecto surge como una respuesta proactiva para robustecer las cadenas de valor y ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones, consolidando un vínculo que ha multiplicado por doce su intercambio económico en las últimas tres décadas.
El anuncio se produce en un momento de especial relevancia geopolítica, marcado por la inminente revisión del tratado trilateral con Estados Unidos en julio. Ante las políticas restrictivas de Washington y la incertidumbre que rodea al T-MEC, el gobierno mexicano ha subrayado la importancia de construir una agenda de autonomía con Ottawa que funcione con independencia de las tensiones regionales. Esta voluntad de cooperación se materializó con la participación de casi mil empresas de ambos países en un foro que busca incentivar la manufactura avanzada, la tecnología agrícola y grandes inversiones mineras, como el próximo desembarco de capital mexicano en la zona de Quebec.
Para concretar estos objetivos, una delegación canadiense realizará misiones comerciales en Monterrey y Guadalajara, las cuales serán correspondidas con visitas de empresarios mexicanos a Canadá en los próximos meses. El fortalecimiento de esta alianza no solo se limita a acuerdos gubernamentales, sino que incluye un pacto directo entre los sectores privados de ambas naciones para facilitar encuentros de negocios y cooperación técnica. Según Ebrard, la prioridad es clara: acelerar una integración profunda que permita a ambos países navegar con mayor solidez los desafíos económicos que plantea el actual panorama internacional.