El Congreso de la Unión se encuentra en el centro de la controversia tras autorizar que el diputado Sergio Mayer abandone sus responsabilidades legislativas para integrarse a la sexta edición de "La Casa de los Famosos". La diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva, aclaró que, aunque se aprobó la separación del cargo por tiempo indefinido, el protocolo de toma de protesta del suplente, Luis Morales Flores, todavía está pendiente. Rabadán subrayó que, legalmente, Mayer mantiene su investidura como legislador incluso bajo esta figura administrativa, lo que le permitirá retomar su puesto una vez concluida su participación en el programa de Telemundo.
La decisión de San Lázaro ha desatado un aluvión de críticas debido a la importancia de los temas que se debatirán en las próximas semanas, incluyendo la reforma electoral y la reducción de la jornada laboral a 40 horas. Aunque la normativa vigente permite este tipo de licencias sin goce de sueldo, diversos sectores de la opinión pública cuestionan la ética de priorizar un proyecto de entretenimiento sobre el mandato ciudadano. Por su parte, la institución asegura que la incorporación del suplente garantiza que no existan vacíos institucionales y que la Cuarta Circunscripción mantenga su representación y derecho al voto durante los debates cruciales del periodo.
El permiso obtenido por el legislador de Morena marca un precedente polémico sobre la compatibilidad entre el servicio público y el espectáculo masivo. Mientras las redes sociales exigen una separación definitiva del cargo, la ley mexicana protege la reincorporación del titular siempre que la Legislatura se mantenga vigente, lo cual está previsto hasta agosto de 2027. Por ahora, la operatividad del Congreso dependerá de que Morales Flores asuma formalmente el cargo para evitar que la silla de Mayer quede desierta en medio de una agenda legislativa que promete ser de las más intensas del año.