El Gobierno de México ha iniciado una batalla jurídica para impedir que la organización "Construyendo Solidaridad y Paz" obtenga su registro como partido político utilizando las siglas CSP. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como inaceptable que una agrupación política pretenda identificarse con sus iniciales, comparando la situación con el hipotético caso de que un partido intentara registrarse con el nombre de "AMLO". Pese a que la Consejería Jurídica ya presentó una solicitud formal ante las autoridades electorales, el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó recientemente aplicar medidas cautelares, dejando la resolución final en manos del Tribunal Electoral.
Detrás de este nuevo proyecto político se encuentra la estructura del extinto Partido Encuentro Social (PES), liderada por el actual diputado plurinominal Hugo Éric Flores. Aunque la organización asegura haber cumplido con los requisitos de ley —al reportar más de 280 asambleas y superar los 268 mil afiliados—, el conflicto por la identidad gráfica y nominal ha escalado a nivel constitucional. Para el Ejecutivo, el uso de estas siglas representa una posible estrategia de confusión hacia el electorado, mientras que los promotores de la agrupación defienden que se trata de una mera coincidencia con el nombre de la mandataria.
Desde la representación legal de Construyendo Solidaridad y Paz, Armando González Escoto sostiene que el objetivo de la plataforma es ofrecer una alternativa de "reconciliación" para los ciudadanos que no se sienten representados por las instituciones actuales. Con una agenda centrada en el restablecimiento del tejido social y la familia, la organización mantiene posturas conservadoras, oponiéndose abiertamente a la interrupción legal del embarazo y a la adopción homoparental. Si el Consejo General del INE valida sus asambleas y afiliaciones en los próximos meses, la agrupación espera aparecer en las boletas electorales de 2027, independientemente de la disputa legal por su nombre.