La Cruz Roja Mexicana ha dado un giro histórico a su estrategia de procuración de fondos con el lanzamiento de la Colecta Nacional 2026. Carlos Freaner Figueroa, presidente de la organización, anunció que, por primera vez, este esfuerzo ciudadano dejará de ser una campaña temporal para convertirse en un mecanismo permanente. Este cambio busca garantizar el flujo de recursos necesarios para sostener la operación de servicios críticos como la atención de desastres y urgencias médicas prehospitalarias, los cuales benefician a más de 103 millones de personas en todo el territorio nacional.
Durante el evento, que también sirvió para inaugurar la ampliación del Museo Nacional de la Cruz Roja en el Centro Histórico de la capital, Freaner hizo un llamado directo a la colaboración gubernamental. Destacó el éxito de modelos implementados en estados como Jalisco, Nuevo León y Sonora, donde pequeñas aportaciones voluntarias ligadas a trámites vehiculares o prediales han fortalecido las finanzas locales de la institución. En contraste, exhortó a entidades como la Ciudad de México, el Estado de México y Chiapas a sumarse a estos esquemas, advirtiendo que la indiferencia institucional impacta directamente en el derecho a la salud de la población.
Para adaptarse a los tiempos actuales, la colecta no solo conservará la emblemática alcancía blanca, sino que incorporará terminales bancarias digitales para facilitar donativos con tarjetas de crédito y débito. Con una fuerza de 24 mil voluntarios distribuidos en 1,500 puntos, la Cruz Roja apuesta por la transparencia y la modernización para renovar su flota de ambulancias y profesionalizar aún más sus servicios. La meta final es transformar la solidaridad esporádica en un compromiso continuo que permita responder con mayor eficacia ante cualquier contingencia o desastre natural que enfrente el país.