El territorio mexicano experimenta este miércoles un marcado dualismo climático debido a un sistema de alta presión que se ha instalado sobre el noroeste, norte y occidente de la República. Esta condición atmosférica garantiza cielos despejados y una intensa radiación solar que elevará los termómetros de forma significativa durante la tarde, generando un ambiente sumamente caluroso en gran parte de estas regiones. Sin embargo, la estabilidad del cielo también permite que el calor se disipe rápidamente al ocultarse el sol, manteniendo un ambiente frío a muy frío en las mesas del Norte y Central, donde las heladas seguirán siendo protagonistas en las comunidades de mayor altitud y zonas montañosas.
En el noreste del país, la presencia de una "línea seca" sobre el estado de Coahuila está provocando vientos severos con rachas que alcanzan hasta los 70 kilómetros por hora. Estas ráfagas no solo representan un riesgo para objetos ligeros, sino que amenazan con generar tolvaneras que podrían reducir drásticamente la visibilidad en tramos carreteros, por lo que se recomienda extrema precaución al conducir. Mientras tanto, en el litoral del Pacífico, el Golfo de México y el Caribe, el ingreso de humedad mantendrá la probabilidad de chubascos aislados en el sur y sureste, recordándonos que, pese al dominio del sol en el norte, la inestabilidad persiste en las zonas costeras.
Para el Valle de México, el pronóstico dibuja una jornada de contrastes acentuados con mañanas frías que oscilarán entre los 4 y 6 grados en la capital, descendiendo incluso por debajo de los cero grados en zonas altas del Estado de México como Toluca. Hacia la tarde, la bruma acompañará un ambiente templado que rozará los 25 grados, sin expectativas de lluvia para la Ciudad de México. Ante este escenario de variaciones térmicas tan bruscas, las autoridades de salud sugieren a la población vestirse mediante el sistema de "capas" para adaptarse al cambio de temperatura y mantener una hidratación constante frente al calor vespertino.