A través de un comunicado oficial emitido este 25 de febrero de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) negó categóricamente haber sido víctima de un hackeo o sustracción de datos mediante herramientas de inteligencia artificial. La respuesta de la autoridad fiscal surge tras la difusión de reportes periodísticos, incluyendo una publicación de Bloomberg, que sugerían un ataque a gran escala contra diversas instituciones mexicanas. Según dichas versiones, los responsables habrían utilizado un chatbot avanzado para vulnerar portales gubernamentales durante un periodo de un mes, logrando supuestamente extraer miles de expedientes confidenciales.
Tras realizar una auditoría detallada de sus bitácoras de operación, el SAT informó que no se detectó ningún comportamiento anómalo ni intrusiones en sus servidores. El organismo subrayó que su infraestructura de seguridad se rige por estrictos estándares internacionales y marcos de gestión definidos por el Gobierno Federal, los cuales incluyen monitoreo permanente y protocolos de detección temprana. Esta estrategia de defensa está diseñada para contener y mitigar amenazas de ciberdelincuencia de manera inmediata, garantizando que la información sensible de los contribuyentes se mantenga bajo resguardo pese a la creciente sofisticación de los ataques informáticos.
Aunque el organismo reconoció que el uso de inteligencia artificial generativa es una tendencia al alza en el ámbito del cibercrimen, insistió en que sus sistemas de protección son actualizados constantemente para enfrentar estos retos. En el mismo contexto de la supuesta filtración, se mencionaron a otras entidades como el Instituto Nacional Electoral (INE) y diversos gobiernos estatales como posibles blancos; sin embargo, el SAT reiteró que, en lo que respecta a su competencia, la vigilancia es continua y no hay pruebas de vulnerabilidad. La institución concluyó reafirmando su compromiso con la transparencia y la seguridad digital en la gestión tributaria del país.