El 24 de febrero, la dependencia notificó a Cielo Asoleado S. de R.L. de C.V., empresa vinculada al proyecto, que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) clave 23QR2025T0061 fue suspendida. La evaluación inició el 8 de enero, tras integrarse el expediente el día 5.
La Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental solicitó información adicional el 19 de febrero. Hasta que no sea presentada, el procedimiento permanecerá detenido, según explicó el abogado ambiental Alanís Ortega.
Greenpeace denunció que el proyecto afectaría 17 hectáreas de manglar, hábitat de jaguares, ocelotes, tortugas marinas y aves. Activistas protestaron el 12 de febrero frente a la Semarnat, exigiendo la no autorización del parque.
Carlos Samayoa, de Greenpeace, señaló que la construcción impermeabilizaría el suelo kárstico y ejercería alta presión sobre recursos como agua y energía, en una comunidad de menos de 3 mil habitantes.
El proyecto, que prevé recibir 21 mil turistas diarios, busca abrir en verano de 2027 en una superficie de 82.58 hectáreas. Su viabilidad ambiental aún está pendiente de revisión.