La presidenta Claudia Sheinbaum negó este martes que las remesas enviadas a México tengan relación con actividades de lavado de dinero. Durante su conferencia matutina, respaldó el trabajo de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y aseguró que no existe evidencia que las vincule con operaciones ilícitas.
"No hay nada en las investigaciones que pudiera orientar a que las remesas tienen que ver con algún asunto de lavado de dinero", afirmó Sheinbaum. Destacó que la UIF ha analizado los flujos de recursos y no ha encontrado anomalías en estos envíos, principalmente provenientes de Estados Unidos.
La mandataria aclaró la diferencia entre remesas y transferencias de grandes montos. Al ser cuestionada sobre un movimiento millonario presuntamente originado en Afganistán, indicó que ese tipo de operaciones "ya no son remesas", sino transferencias que sí están sujetas a investigación.
"Las remesas son pequeños montos que envían familias mexicanas cada mes. Si hay una transferencia de valor muy alto, entonces sí hay obligación de investigar", subrayó.
Sheinbaum confirmó que su gobierno revisa reportes financieros de administraciones pasadas, incluyendo los periodos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, para atender observaciones pendientes de la UIF.