En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío de ayuda humanitaria a Cuba tras evaluar necesidades prioritarias. La medida, presuntamente transparente, busca apoyar a la población sin generar tensiones con Washington.
Sheinbaum subrayó que se analizan "todas las vías diplomáticas" para proteger los intereses nacionales, en línea con la Doctrina Estrada, que defiende la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
La nueva medida busca presionar por cambios políticos en Cuba, a la que la Casa Blanca acusa de ejercer una "influencia maligna" en la región. La implementación de aranceles dependerá de los secretarios de Estado y Comercio, con posibles ajustes según la postura de los países involucrados.
Con más de 57 instrumentos intergubernamentales y 170 acuerdos, la relación bilateral con Cuba es institucionalizada. Comercio, energía, salud y turismo son ejes clave, bajo el marco del APRI.
La coyuntura revive el debate sobre si la política hacia Cuba puede convertirse en un punto de fricción en las relaciones México-EU. Por ahora, México insiste en el diálogo y la defensa de la soberanía como pilares de su política exterior.