Según el informe epidemiológico con corte al 4 de marzo de 2026, emitido por el Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Febriles Exantemáticas, el país registra 12 237 casos confirmados y 31 728 casos probables sometidos a estudio. Las cifras oficiales señalan 33 defunciones en el periodo comprendido entre 2025 y 2026, con una nueva muerte reportada recientemente en Jalisco que incrementa el total nacional de fallecimientos.
De las notificaciones realizadas, 13 036 casos fueron descartados tras protocolos de confirmación, mientras que 6 455 permanecen en proceso de valoración. Este número revela que el virus sigue circulando activamente en distintas regiones y que se mantiene una demanda diagnóstica elevada por parte de los laboratorios y centros de atención primaria.
La propagación del sarampión abarca los 32 estados de la República y se extiende a 417 municipios, señalando una expansión territorial sostenida frente a semanas previas. La mayoría de las 33 defunciones se concentran en el norte y occidente del país, donde Chihuahua lidera con 21 fallecimientos, seguido de Jalisco con cuatro, Durango con dos y cada uno de Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Ciudad de México, Chiapas y Guerrero con una muerte registrada.
En cuanto a la escala de casos, Chihuahua marcó la fase explosiva del brote en 2025 con 4 495 contagios, acumulando 25 casos adicionales en 2026, lo que resulta en 4 520 confirmados en total. En contraste, Jalisco se consolidó como motor principal en 2026, con 664 casos en 2025 y 3 402 en la actualidad, alcanzando un total de 4 066 contagios. Chiapas, por su parte, mostró una notable expansión, con 247 casos en 2025 y 3 521 en 2026, totalizando 3 768 contagios.
Otras entidades presentaron dinámicas distintas: la Ciudad de México pasó de 47 casos en 2025 a 401 en 2026, acumulando 448; Michoacán registró 246 en 2025 y 110 en 2026, sumando 356; Guerrero tuvo 329 tras 261 en 2025 y 68 en 2026; Sinaloa, 90 en 2025 y 209 en 2026; Sonora, 113 en 2025 y 114 en 2026; y Durango, 40 en 2025 y 117 en 2026. Estos números reflejan la persistencia de transmisión en regiones con diferentes niveles de cobertura vacunal.
El análisis demográfico destaca una fuerte incidencia en la población infantil. Los menores de 1 año representan la tasa de incidencia más alta, con 61,89 casos por cada 100 000 habitantes, mientras que los grupos de 1 a 4 años y de 5 a 9 años son los que exhiben mayor cantidad de contagios, registrando 1 658 y 1 444 casos, respectivamente. En los adultos jóvenes, de 25 a 29 años, se contabilizan 1 411 contagios, lo que indica la presencia del virus en entornos familiares, escolares y laborales con igual intensidad.
La distribución por sexo muestra una paridad casi perfecta, con 50,3 % de los casos en hombres y 49,7 % en mujeres. Esta igualdad sugiere que la transmisión del virus no presenta una preferencia de género y que ambos grupos están igualmente expuestos a su propagación.
Con una tasa de letalidad nacional cercana al 0,27 % (basada en 12 237 casos confirmados), la cifra de muertes continúa evidenciando la gravedad del brote. El flujo de contagios y la distribución de fallecimientos reforzarán en los próximos meses la importancia de las políticas de inmunización y la necesidad de fortalecer la vigilancia sanitaria a nivel local y nacional.