La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, lanzó una dura crítica contra la iniciativa de reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, advirtiendo que, aunque se promueve como una medida de ahorro y modernización, en la práctica podría erosionar el equilibrio democrático en México.
En un mensaje difundido el 5 de marzo, Rojo de la Vega señaló que el recorte del 25% en el financiamiento a partidos políticos afecta de forma asimétrica a la oposición. A su juicio, Morena no depende de esos recursos, ya que cuenta con la maquinaria gubernamental para promoverse, mientras que los partidos sin acceso al poder enfrentarían una desventaja estructural.
La alcaldesa también denunció la propuesta de eliminar las 32 senadurías de representación proporcional. Este mecanismo, establecido en la Constitución, permite la inclusión de minorías en el Senado. Su supresión, dijo, convertiría la cámara alta en un "monólogo" del partido mayoritario, marginando a fuerzas pequeñas.
Otro punto de conflicto es la regulación de bots e inteligencia artificial en campañas. Rojo de la Vega advirtió que la iniciativa no define qué es un bot, quién lo fiscaliza ni cómo se aplica el control. Esa ambigüedad, presuntamente, podría usarse para censurar voces críticas bajo el pretexto de combatir desinformación.
La propuesta incluye también el voto electrónico en consultas populares. Sin embargo, la alcaldesa subrayó que sin reglas claras, árbitros independientes y transparencia, estos procesos podrían convertirse en "cajas negras" sin posibilidad de auditoría.
"Una democracia donde la reforma se cocina a puerta cerrada no es una democracia", afirmó Rojo de la Vega.