El senador Saúl Monreal encabeza una ambiciosa campaña por la gubernatura de Zacatecas, pero su camino está marcado por tensiones internas en Morena. Aunque busca el respaldo del partido, su apellido y su historia familiar han generado críticas sobre privilegios y excepcionalismo.
En entrevista con MILENIO, Monreal reconoció que, desde niño, fue tratado como una excepción en su familia. El menor de 14 hermanos y huérfano de madre desde los ocho días, asegura que ese patrón se repite: espera que Morena, sus estatutos y hasta la presidenta Claudia Sheinbaum actúen como su padre o tíos, abriéndole puertas que otros no tienen.
“No desisto del anhelo”, admitió, aunque matizó: no será suicida. Sabe que romper con Sheinbaum sería un error político grave, especialmente tras la caída en desgracia de su hermano Ricardo, también exmorenista.
“Estás viendo la tormenta, mijito, y no te hincas”, le recordaron incluso desde su familia, en alusión a su terquedad.
“¿Cómo me vería? No como suicida, ni como traidor. Quizá como obediente, si eso sirve”, dijo. Pero por ahora, su nombre sigue en los titulares, rumbo a una definición que podría marcar el futuro de Morena en Zacatecas.